lunes 7 de diciembre de 2009

CATARATAS BRASILEÑAS
















De las tres naciones que se benefician del Iguazú, Brasil se quedó con la mejor parte, por sus cataratas son espectaculares. Contribuye a ello una sugestiva red de pasarelas, que a veces son tan atrevidas que desde ellas parece que te va a caer el agua encima.









En alguna catarata de doble caída se levanta una neblina de finas gotas de agua que te llegan a calar.
















Para comodidad del visitante han montado un ascensor de treinta metros que te evita subir muchas escaleras, que mucha gente joven suben por deporte.















Las carreteras y accesos los tienen muy bien cuidados y para que la gran masa de turistas internacionales se adentren en el extenso parque nacional, han montado casi en su centro un monumental restaurante, que a pesar de su tamaño, sirven un bufet variadísimo y de gran calidad, con numerosos empleados que se desviven por atender al cliente

domingo 6 de diciembre de 2009

VISITA A UNA ALDEA GUARANÍ















Como está situada en plena selva, para llegar a ellos nos llevaron en unos camiones preparados a tal fin que tenían abiertos sus laterales y en cómodos asientos. Fue una gozada disfrutar del espectáculo de la selva tropical. El guía nativo nos explicó que había tenido que estudiar cinco años nuestro idioma, pues el Guaraní por naturaleza es parco en palabras.

Dada su inclinación nómada iban aprovechando la caza de la que vivian, en diferentes lugares y cambiaban de sitio para dar tiempo a que las distintas especies se recuperaran. Actualmente, como ya no les dejan cazar, labran algunas pequeñas parcelas de maíz y mandioca para su consumo.



Aunque no quieran, nuestra llamada civilización va influyendo en su vida. Nos contaba el guía que los niños, para que no anden descalzos, habían intentado proveerles de diverso calzado con resultado negativo. También les han puesto escuelas donde pueden cursar el grado medio y lentamente las nuevas generaciones podrán optar a la universidad.







Nuestra tecnología también les ha invadido, pues al dotarles de luz eléctrica tienen acceso a la radio y televisión, de la que disfrutan mucho por ser aficionados al fútbol.
El Estado, que les utiliza como reclamo publicitario les subvenciona y, por su parte, saben sacar partido de los turistas.


















El guía nos condujo por intrincados senderos explicándonos sobre el terreno las trampas que usaban antes para la caza.
Muy vistoso fue también un grupo de niños y niñas cantores, que valiéndose de unos tubos de bambú golpeaban el suelo para guardar muy bien el ritmo de sus canciones autóctonas, con voces de niño muy bien timbradas.














En un espacio con mesas tenían expuesto como un mercadillo donde vendían objetos de madera muy bien logrados que ellos mismos tallan.



















Vivían antes en casas de cincuenta metros de longitud construidas con troncos de árboles y techo de hoja de palmera. Allí convivían hasta cuarenta familias bajo el mando de un jefe o cacique principal.
Las casas que vimos desde los camiones en que nos llevaron son unifamiliares, puestas en medio de las fincas que cultivan y hechas ya con tablones, uralitas y cartones.

DE BUENOS AIRES A IGUAZÚ













Después de cuatro días de tiempo nublado salimos para Iguazú desde la terminal secundaria del aeroparque con un tiempo espléndido. Desde el aire se ve muy bien la cuadricula perfecta de sus calles,donde sólo en las principales tienen semirrascacielos en su orilla y el resto son casas menores. Se aprecian también los múltiples canales del Delta del Paraná. Desde el aire se ven mejor que desde la barca la parte interior de sus islas cuya superficie es de arena. Este fenómeno creo se debe a que cuando la vegetación ha chupado todos los jugos del limo, se traslada lentamente buscándolo en las orillas, quedando en el centro solo la estéril arena.
Siguiendo nuestro vuelo hacía el norte se ven tierras de cultivo no muy grandes que van tomando el color verde de los prados, cercadas por vegetación cada vez más tropical. Cerca de Iguazú los pinos plantados en formaciones rectas rompen la monotonía de la selva, que envuelve tanto al aeropuerto como al hotel escalonado donde nos hospedamos.














Las ventanas de este están protegidas con mosquiteras. El bufet bien abastecido y variado, especialmente en frutas tropicales. Sus amplios salones se complementan con terrazas orientadas a la agreste naturaleza.
En esta selva tropical viven animales como los monos Carayá,conocidos como monos “aulladores”por los potentes gritos que los machos emiten.












La urraca ladrona, que como las de aquí se dedica a robar todo lo que encuentra. El Coatí, que como nos contaba la guía se enseñó al dulce cuando un turista le tiró un caramelo. Desde entonces busca su comida entre los equipajes y desperdicios humanos.














Es tal la maestría que ha llegado a desarrollar con su fina nariz que es capaz de abrir las correderas de las bolsas y comer selectivamente lo que encuentra en su interior.
Como la fiera de más tamaño se encuentra el Jaguarete, más pequeño que el Jaguar, pero con mayor agilidad que le permite subirse a los árboles. Es muy cazado por los furtivos para venderlo en el prohibido comercio internacional.









El caudaloso río Iguazú recibe las aguas terrosas de su cuenca en Brasil. La selva tropical es muy llana con espesa vegetación, impedidiendo que tenga un cauce profundo. Como sucede en los deltas, ha tenido que desparramarse en muchos ramales, que al encontrar una falla geológica de piedra ha formado multitud de cascadas.















Para que los turistas puedan contemplarlas cómodamente han montado una red bastante extensa de pasarelas metálicas estratégicamente colocadas.Aunque el día que las visitamos la parte de Argentina estuvo lloviendo, su belleza es tal que se puede apreciar en cualquier situación.


















Nos contó la guía que toda esta enorme extensión perteneció a un vasco coetáneo del que fundó Buenos Aires por segunda vez. El gobierno argentino, con vistas a explotarlo para el turismo, le ofreció un precio, que tuvo que aceptar bajo la amenaza de ser expropiado.
El pueblo emprendedor vasco pronto se dio cuenta de las inmensas riquezas que tenía este país y tuvo posesiones además de estas en Brasil, Uruguay y muchas más naciones que estaban sin explotar, muy aptas para desarrollar la iniciativa empresarial de que siempre ha hecho gala este pueblo.
En el año 1979 Brasil y Argentina se hicieron cargo de una gran extensión de selva tropical que linda con este río especial de Iguazú.Para tratar de cuidar mejor la naturaleza lo declararon Parque Nacional.















Brasil administra 185.000 kilómetros cuadrados y Argentina 60.000. Para acortar las distancias y poder acercar la masa de turistas a las pasarelas, se trajo de Europa un tren impulsado a gas que sólo alcanza los 20 kilómetros por hora. Sus vías muy estrechas bordean el río Iguazú. Sus vagones están techados pero los laterales están abiertos para poder ver el paisaje selvático, que se ha procurado preservar con el corto trayecto de siete kilómetros.














El final de su trayecto es la estación de la Garganta del Diablo,así llamada por los indígenas, que asociaban el vapor y las finas gotas de agua con el humo. Al salir este de una estrecha garganta lo comparaban con el infierno, donde se supone que está el diablo.













A pesar de la ayuda del tren hay que andar ocho kilómetros sobre pasarelas metálicas montadas sobre las aguas extendidas del río para poder admirar las cataratas más notables de este lado de Argentina.

PUERTO MADERO



Este antiguo puerto de Buenos Aires sirvió para formar el barrio más moderno de la ciudad. Los antiguos docks o almacenes construidos de ladrillo fueron convertidos en departamentos, oficinas, restaurantes y salas de cine, que ocupan la parte Oeste del puerto.
Sobre un dique pasa un puente giratorio muy moderno, que diseñó el arquitecto español Santiago Calatrava de 160 metros de longitud. Echándole mucha imaginación, dicen que se parece a una mujer bailando el tango.













En este dique esta fondeada la fragata Sarmiento, buque-escuela durante muchos años. En otro dique se conserva la Corveta Uruguay como la nave más antigua. Para dar esquinazo a la prohibición del juego en suelo argentino, se construyó un casino flotante que recuerda a los barcos del Mississippi donde podía jugar por estar sobre agua. Con buena iluminación por la noche es de un gran colorido y también sigue anclado en estos diques.



















Junto a las grúas antiguas de las que ya hablé, todas estas antigüedades parecen recuerdos sentimentales metidos en un largo joyero que forman a un lado y a otro los muy juntos y mejores rascacielos de Buenos Aires, que muy bien iluminados reflejan sus luces en las tranquilas aguas de los diques.













Este puerto tuvo que ser trasladado al nuevo, pues el continuo dragado de sus fondos le hacía antieconómico. Aunque hoy día las modernas dragas quitan los limos con rapidez y precisión el nuevo puerto dicen que puede tener el mismo problema que el antiguo en poco saños. Al coincidir la desembocadura de tres ríos bastante próximos al puerto, el río de La Plata y su estuario reciben estos arrastres , con lo que se teme que puedan llegar a formarse otro delta parecido al del próximoTigre.

EXCURSIÓN AL DELTA DEL TIGRE
















El cuarto día de estancia en Buenos Aires hicimos un recorrido en barco por este enorme delta que está en la desembocadura de los ríos Paraná, Guaraní, Paraná Mini y Paraná de las Palmas. El enorme caudal que estos ríos aporta al de la Plata se ve constreñido por la escasa pendiente y la exuberante vegetación. Al no tener salida fácil, el agua tiene que buscarla por los muchos canalesy riachuelos que conforman este gran Delta de 21.000 kilómetroscuadrados.


















En los márgenes de 5.000 cursos de agua que componen el gran Delta viven unos 3.000 habitantes que principalmente viven del turismo que acude a disfrutar de este marco incomparable, de su fauna y de su flora.
También la industria del papel, celulosa, aglomerado y mimbre atrae a muchos propietarios por estar cerca de Buenos Aires.
La navegación y deportes acuáticos se hacen por los grandes canales, donde todas las fincas y chalets tienen sus embarcaderos,
que también sirven como terrazas donde sus moradores toman el sol y la frescura del agua.
También hay viviendas que se alquilan de fin de semana y existen numerosos restaurantes, zonas de ocio y clubs. Algunos con bellos edificios como el Italiano, de estilo Veneciano.















En los remansos, donde el movimiento de las aguas es casi nulo,una clase de juncos muy resistentes y prolijos, empiezan la labor de cimentación de nuevas zonas reteniendo las arenas y limos que el agua transporta. Cuando esta retención asoma por encima del agua, los arbustos primero y luego árboles de gran porte colonizan la zona y la afirman con sus raíces y cerrada vegetación.














Las empresas de transporte fluvial ofrecen a los turistas buenos guías y un servicio muy esmerado, a fin de hacer placentero este recorrido en medio de la naturaleza.

sábado 5 de diciembre de 2009

VISITA A UNA FINCA GAUCHA
















Casi un día pasamos en un gran rancho que era propiedad de la misma empresa francesa del hotel donde nos hospedamos. Además de una gran extensión dedicada a la cría de vacuno, tienen también caballos gauchos de estatura mediana pero de fuerte complexión con los que hacen una especie de rodeo que incluye malabarismos ecuestres.


Montan también caballos cerriles que proporcionan a sus domadores caídas espectaculares.

Sobre una piel de vaca arrastrada por un caballo invitaban a ponerse a quien quisiera de nosotros.















Como cosa típica tenían un comedor donde servían, además de otras viandas, carne de vacuno asada en unas parrillas al aire libre.







Para animar la fiesta había una pequeña orquesta en la que predominaba "un payador" que aquí llamamos trovador que con una agilidad pasmosa improvisaba y cantaba versos criticando o alabando al público que se divertía mucho riendo sus ocurrencias.


















Este lucía el traje típico de Gaucho que está adaptado a su destreza para montar a caballo: Botas altas, amplio pantalón, chaquetilla ajustada y amplio sombrero.
En su confección se emplea una piel muy fina y cara que llaman de “Carpincho” que es la piel de un roedor de gran tamaño que sólo se cría en Hispanoamérica. Como complemento alimenticio de este gran numero de cabezas, este rancho tenía una parte sembrada de cebada y avena forrajera ya casi granadas. Estas esperaban ser recolectadas en el próximo verano austral ,que comienza en Diciembre.



Cuando fuimos a este rancho, desde el autobús, vimos las inmensas llanuras de las Pampas llenas de multitud de reses pastando en la abundante y jugosa hierba que aquí crece, no sé si debido a la feracidad de esta tierra casi virgen o al clima tan lluvioso del que disfrutan. Tal vez sean los dos factores los que contribuyen a que estas tierras sean, según dicen los expertos, las más productivas de la tierra.

PARQUES Y JARDINES

Buenos Aires está adornado con muchos parques y jardines,trazados casi todos con la moda francesa imperante entonces en nuestra Europa. En ellos no falta el complemento de las estatuas como
“Las Nereidas”grupo escultórico de Lola Mora realizado en mármol de Carrara y granito rosado. Hasta aquí también ha llegado el pletórico Torso Masculino de Botero.
Una de las últimas obras ideadas por el argentino Eduardo Catalano que representa una gigantesca flor de aluminio y acero, cuyos pétalos se abren según avance el día. Por la noche es también muyvistosa, pues a pesar de estar cerrada, se aprecian sus finos pistilos iluminados.















En el sitio más despejado de un gran parque esta el planetario Galileo. Aquí fue donde advertí mejor el movimiento del Sol, pues en la ciudad apenas se aprecia. A las doce se veía el Sol en lo alto,pero en el lado norte del horizonte, al revés que en nuestro hemisferio norte. Por eso aquí en Argentina es entrada de verano y en España entrada de invierno. Hablé con un nativo de aquí sobre la Cruz del Sur y me dijo que tenía un ligero movimiento de subida y bajada sobre el horizonte, pero que siempre indicaba el Sur. ¡Cuánto mirarían los antiguos navegantes al cielo nocturno hasta dar con estas dos estrellas fijas! En el hemisferio Sur se la llama la Cruz del Sur y en el Norte la Estrella Polar. En aquellos tiempos en los que no había brújula ni los modernos aparatos de orientación actuales,tener dos puntos fijos en cada lado del Ecuador sería una inestimable ayuda para navegar por la noche.
Los jardines también son muy variados con las plantas y flores que se adaptan a este buen clima aunque procedan de todo el mundo. “Las rosaledas”, que aquí llaman “rosedal”son tan distintas en colores y número que en uno de ellos cultivan 117 variedades.


























En el cercano jardín botánico se han adaptado 5000 especies de plantas. Nos llamó la atención un árbol llamado Zacaranón, que antes de echar la hoja se cubre de unas flores de color azul intenso, que contrasta mucho con el verde de los demás árboles. También vimos un árbol gigantesco que llaman Gomero, de la familia de los Ficus, con unas ramas tan largas que para que no se desgajen las han tenido que apuntalar. Creo que el diámetro de su ramaje puede sobrepasar los 40 metros.














De los personajes que se ganan la vida en estos parques el que más nos sorprendió fue el paseador de perros. En su mano y brazo lleva las correas que sujetan a una docena de perros de diferentes razas y tamaños. Después de pasearlos parte del día les va dejando en casa de su dueño. No podía faltar los afiladores de cuchillos, creo de ascendencia gallega, que con su bicicleta taller van haciendo su cometido.